Artículo 4. La Nueva Gestión Pública en el contexto mexicano.

María Estela Torres Jaquez
Martín Alonso Juárez Armenta

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Resumen
En el presente trabajo se realiza una revisión del estado del arte, relacionada con la teoría de la Nueva Gestión Pública o New Public Management (NPM) y su aplicación en el contexto mexicano, identificando que los conceptos y técnicas propuestas por esta teoría han sido de utilidad para la transformación del Estado y su aplicación se ha dado en países de diferentes grados de desarrollo: Estados Unidos, Suecia, Gran Bretaña, Francia, Australia, entre otros. No obstante, en México, los resultados de poner en marcha prácticas gerenciales, con el fin de mejorar el desempeño del gobierno no han sido los esperados.
El análisis se realiza a través de la revisión del contexto político, institucional y gubernamental de la Nueva Gestión Pública; se discute cómo la interacción e interdependencia de estos tres contextos determinan el tipo de diagnóstico a los que llegarán los diferentes niveles de gobierno y por lo tanto, el diseño de las políticas públicas para solucionar sus problemáticas.
La metodología utilizada es descriptiva, ya que pretende sintetizar, a partir de la revisión de material bibliográfico actualizado, el fenómeno de la Nueva Gestión Pública y los resultados de su aplicación en la administración pública.

 

Palabras clave: nueva gestión pública, administración pública, políticas públicas.

La Nueva Gestión Pública (NGP) es una de las tendencias internacionales más destacadas de la administración pública que aparece como respuesta a la crisis de los ochenta, cuando se evidenció el estancamiento que la burocracia representaba para el Estado, el paradigma que imperaba en ese momento era el de un gobierno que actuaba de manera unilateral, autoritaria, ineficaz e incompetente para satisfacer las necesidades de la población. Fueron los países occidentales quienes incursionaron en esta corriente debido a que el modelo de gestión tradicional ya no resolvía los problemas sociales en términos de eficiencia, eficacia y legitimidad.
Los gobiernos se cuestionaron cuál habría de ser el papel del Estado en las nuevas condiciones sociales, su ámbito y tipo de acción, particularmente en el terreno de desarrollo económico y social. Por otra parte, el Banco Mundial cuestionaba “cuál debe ser el papel del Estado, qué puede y qué no puede hacer y cómo debe hacerlo” (Aguilar, 2006, p.137).
El análisis de la NGP aplicada al contexto mexicano busca demostrar que las aplicaciones de ciertas tendencias dan fruto solo en algunos países, no en todos. Para esto, es necesario conocer el contexto nacional a través de sus componentes generales: 1.- contexto político (conjunto de los problemas económicos, sociales y políticos que experimenta una comunidad), 2.- contexto institucional (estructura y cultura administrativa de un gobierno)y 3.- contexto gubernamental.
La interacción e interdependencia de estos tres contextos económicos-políticos-gubernamentales determinan el tipo de diagnóstico que harán los gobiernos de sus problemas y así determinar las acciones a realizar, mismas que podrían traducirse en diseño de políticas públicas (Aguilar, 2006).
El trabajo inicia presentando los antecedentes de la nueva gestión pública, cómo y dónde aparece dicho concepto en el mundo, revisando a los países anglosajones. Posteriormente se aborda el concepto NGP, seguido de la revisión del mismo en América Latina visto desde el Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD), hasta llegar a la NGP en México, donde se analizan diversas condiciones existentes en el escenario mexicano que demuestran que ese enfoque es un modelo que en países como el nuestro no pueden obtener su máximo potencial y, en parte, pareciera que incentiva a que la burocracia actúe de manera discrecional.

Antecedentes
Cejudo (2011) menciona que el enfoque de la NAP tuvo su origen en los países anglosajones durante los años ochenta. En Nueva Zelanda hubo cambios significativos pues no solo se modificaron drásticamente las estructuras de los ministerios y las agencias gubernamentales, sino que se alteraron las rutinas y prioridades de los empleados del gobierno. Reino Unido experimentó un proceso similar, al igual que Nueva Zelanda; este país se encontraba en crisis económica y con fuertes críticas al gobierno por su ineficacia.
La NGP aparece en un entorno de cambios en la aplicación de los modelos económicos, como es la llegada del neoliberalismo. En Estados Unidos, Ronald Reagan declaraba que el gobierno no era la solución sino el problema, en tanto que, Margaret Thatcher nombraba a gerentes de empresas privadas como los encargados de hacer más eficiente el sector público. La NGP como práctica surgió en este entorno de ideas económicas y políticas favorables al mercado, en gobiernos que habían hecho campaña criticando los excesos de las burocracias (Cejudo, 2011).No solo parecía la respuesta a los problemas identificados en muchos países sino que ofreció mejoras sustanciales en la calidad de los servicios y reducción en los costos para el sector público. Para gobiernos que padecían presiones fiscales y demandas sociales, la NGP ofrecía respuestas prometedoras.
Algo que caracteriza a la NGP es “la preocupación por la calidad, la llamada orientación al cliente/usuario/ ciudadano, la medición de resultados por mecanismos de control y el interés por la innovación y la creación de valor público” (Cejudo, 2011, p. 29).

Aguilar (2006) argumenta que la reforma administrativa en la administración pública fue una respuesta obligada a los problemas de operación del gobierno al déficit fiscal de los Estados; calidad incierta en los servicios públicos y políticas económicas erróneas. Los campos de la gestión administrativa como el manejo financiero, la elaboración de las políticas y programas, la asignación y uso de recursos públicos, el trato con los ciudadanos, desórdenes e incapacidades legales, organizativas, directivas y operativas evidenciaban la equivocación e ineficacia gubernamental de la administración pública.
En consecuencia, el primer capítulo de la reforma administrativa fue proponer que los gobiernos se reorganizaran y se apegaran a una estricta dirección financiera, mayor economía y eficiencia en el usos de los recursos públicos, recortes de programas innecesarios e ineficientes, recorte de personal sobrante e improductivos (Aguilar, 2006).
En un primer momento, la respuesta a la crisis fue la neoliberal-conservadora. Dada la necesidad de reformar el Estado, restablecer su equilibrio fiscal y equilibrar su balanza de pagos de los países en crisis, se daba como respuesta simplemente la reducción del tamaño del Estado y el predominio total del mercado. No obstante, esta propuesta no tuvo sentido desde el punto de vista económico y político, ya que posteriormente se constató que la solución no estaría en el desmantelamiento del aparato estatal sino en su reconstrucción (CLAD, 1998).
Por tanto, la NGP fue impulsada como una solución a los problemas de la vieja burocracia como respuesta a un gobierno en crisis fiscal, caracterizado por una reducción del tamaño y el costo del aparato gubernamental, así como la conjunción de los mejores instrumentos de gestión del sector privado, con la vocación pública del gobierno (Cejudo, 2011, p. 17).
Por otra parte, organismos internacionales como el Banco Mundial y la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) —y también organismos regionales especializados en administración pública como el CLAD— adoptaron la retórica, los términos y los contenidos de la NGP.

La reducción de costos, flexibilización de las burocracias, empoderamiento a los ciudadanos y el mejoramiento de bienes y servicios públicos representaba una oferta atractiva en sus recomendaciones a los gobiernos de todo el mundo. En diversos gobiernos se adoptó un lenguaje similar y se establecieron objetivos parecidos, pero las iniciativas emprendidas variaron considerablemente de país a país, pues respondían a las condiciones peculiares de cada uno (Cejudo, 2011,p. 31).

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